"Durante miles de años, hombres y mujeres se han relacionado con las plantas, han penetrado los corazones del monte, han ido a la selva o al borde del mar, han remontado páramos y montañas, se han adentrado en sabánas y llanuras, se han dejado seducir por la humedad de la manigua, han marcado sus huellas en las hirvientes arenas del desierto para ir a buscarlas, a conocerlas, a cogerlas, a olerlas, a mirarlas, a sentirlas, a presionarlas entre las yemas de los dedos, tratando de obtener de ellas todos sus secretos y dones. Las plantas han jugado un papel significativo para todas las culturas del mundo, por sus propiedades medicinales, alimenticias, conservantes, colorantes, cosmetológicas y, desde luego, por su importancia para los ritos religiosos y mágicos. Ellas, que captan las fuerzas de la tierra y tienen el poder de los elementos, son vida y flujo incesante de energía. De ahí vienen sus cualidades curativas, sus poderes venenosos y sus virtudes para la medicina popular y tra...